Más armonía para tu vida cotidiana.
Cuando sentimos miedo, solemos pensar que es algo que hay que vencer, superar, eliminar o dejar atrás.
Pero desde la psicoespiritualidad entendemos algo diferente:
El miedo no aparece para destruirte sino para protegerte.
El problema es que muchas veces intenta protegerte de cosas que ya no representan un peligro real. Te protege de exponerte, equivocarte, de cambiar o de ser vista, para no salir de lo conocido.
Y aunque sus intenciones sean buenas, su estrategia suele ser quedarse donde todo parece seguro. Por eso el miedo tiene una voz muy particular.
Dice: «Esperá un poco más.»
«Todavía no es el momento.»
«Mejor no arriesgues.»
«¿Y si sale mal?»
Y cuando quieres acordar estás meses y a veces años en algo que no querés, no porque no tengas la capacidad, sino porque escuchaste demasiadas veces a una parte de vos que solo quería evitar el riesgo.
Desde la psicoespiritualidad aprendemos algo esencial: La conciencia escucha al miedo, pero no le entrega el volante.
Porque crecer no significa no sentir miedo, significa caminar aunque el miedo esté presente.
Práctica Satya para esta semana:
Pensá en algo que venís postergando, no tiene que ser algo complejo, a veces también postergamos cosas que nos hacen bien.
Luego pregúntate: ¿Qué me está diciendo el miedo sobre esto? Algo que sabés que te haría bien. ¿Qué me está diciendo el miedo sobre esto?
Después preguntate: ¿Qué haría la confianza? Porque la transformación no ocurre cuando desaparece el miedo, sino, cuando dejás de obedecerlo automáticamente. Y descubrís que sos mucho más grande que aquello que intentaba protegerte.
Leer es el primer paso.
Transformar tu vida comienza cuando llevas ese conocimiento a la práctica.




